Yogur con Copos Metáforas, el desayuno de los campeones.

5jul/102

In memoriam: José Saramago

José Saramago

Reproduzco, cortesía del blog de LibrosEnRed, un texto publicado como motivo de la muerte del escritor portugués José Saramago, el pasado 18 de junio de 2010.

Saramago había recibido el Premio Nobel de Literatura en 1998 por su capacidad para "volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía". Su arte puede encontrarse en libros Todos los nombresHistoria del cerco de LisboaEnsayo sobre la cegueraEl Evangelio según Jesucristo.

De su discurso de aceptación del Premio Nobel, tomamos algunos fragmentos que son muestras de su humanismo como pensador, de su diposición casi antiintelectual a la hora de escribir y de la valoración de sus antepasados en su formación como persona y como escritor:

7mar/100

¿Qué es el alma?

Bertrand Russell

El siguiente es un texto del libro "Elogio de la ociosidad" (ISBN: 9788435027076) del magnífico Bertrand Russell.

¿Qué es el alma?

(Escrito en 1933)

Uno de los rasgos más dolorosos de los recientes avances de la ciencia es que cada uno de ellos nos hace saber menos de lo que creíamos saber. Cuando yo era joven, todos sabíamos, o creíamos saber, que un hombre consta de un alma y un cuerpo; que el cuerpo existe en el tiempo y en el espacio, pero el alma solamente en el tiempo. Si el alma sobrevive a la muerte, era una cuestión acerca de la cual las opiniones podían diferir; pero que había un alma era tenido por indudable. En cuanto al cuerpo, el hombre sencillo, desde luego, consideraba su existencia como evidente por sí misma; y lo mismo ocurría con el hombre de ciencia; pero el filósofo era capaz de analizarlo de acuerdo con una u otra moda, reduciéndolo, por lo general, a ideas en la mente del hombre que tenía el cuerpo en cuestión, y en la de algún otro que diese en reparar en él. Nadie tomaba en serio al filósofo, sin embargo, y la ciencia continuaba siendo cómodamente materialista, aun en manos de científicos completamente ortodoxos.

8feb/103

Palabras simples que nunca supiste pronunciar

cave in star bike _under

Siempre me fue difícil entender cómo podías no preocuparte por lo que había de la ventana hacia afuera. Los últimos meses habían estado repletos de cartas de parientes lejanos, tardes enteras de etiquetar todo lo que aún nos quedaba en la casa y recordar cómo solíamos sentirnos cada verano cuando el sol se despedía y nosotros mutábamos en lo que fuera que nos convertíamos.

Tomé tu mano y, deteniéndote mientras ordenabas, te miré a los ojos intentando no atravesarte con la mirada. No parecías querer decir nada, ni siquiera protegida como estabas por ese silencio. Quizás haya pasado medio minuto cuando algún distante sonido nos sirvió de excusa para volver a lo que estábamos haciendo. No volvimos a cruzar la mirada hasta que ya se había disipado toda luz natural.

Tendido en el sillón, sosteniendo un vaso que me hacía doler los dedos cuando olvidaba soltarlo, miré cómo se encendía la ciudad o lo que quedaba de ella. El edificio que solía hacernos sombra cuando tomábamos sol en el jardín ahora dibujaba siluetas sobre el resto del barrio. Los helicópteros zumbaban como insectos, mucho más alto que lo que alguna vez haya estado, convirtiendo al cielo sin estrellas en las paredes de un frasco con bichitos de luz que tan gustosamente podía ver desde el fondo.