¿En qué estás pensando? – Entrevista para Create Culture

Hace unas semanas tuve el placer de conocer a John Rouse, co-fundador del sitio Create Culture. Paseamos por San Telmo y esta es la entrevista que surgió de aquella experiencia. Espero traducirla en el futuro.
Originalmente publicada en Create Culture el jueves 27 de mayo de 2010 [enlace original]
Valentin was one of the first members on Create Culture. When I went to Buenos Aires recently we wandered around San Telmo and got to know each other a little bit better in person. The following is an interview that came from this meeting....... -John
Tell us a bit about yourself.
My name is Valentín Muro and I'm 20 years old. I was born in San Carlos de Bariloche, Argentina, a small town in the northwest region of Patagonia but now I live in Buenos Aires where I study Philosophy at the University of Buenos Aires. I enjoy long conversations on subjects ranging from the universe, physics, philosophy, religion and atheism to music, movies, social design, web design and life itself. I'm an enthusiast of topics like genetic research, evolutionary biology, internet, information technology and technology in general. One of the things I enjoy the most is writing. I write short science fiction tales -Ray Bradbury being my biggest influence- and I keep many blogs.
I got interested in computers when I was 6 and since I was 15 I work as a web designer. I've been a community manager of two big websites for the past three years. I also collaborate as a tech assistant and consultant with an NGO from my hometown that focuses on preventing HIV, STDs and drug addictions by giving workshops and making awareness campaigns. On my spare time I play the acoustic guitar and sing.
Entre susurros esperaremos la próxima función

- ¡Abrigate!
Mi mamá me advirtió. El invierno puede ser tanto una molestia como una aventura cada vez que salimos de casa. En muy poco tiempo el paisaje había perdido la mayoría de sus colores y si me hubiera guiado por mis ojos tranquilamente podría ser todo parte de una película en escala de grises, los copos de nieve haciendo las veces del ruido en la imagen de las proyecciones cinematográficas. Envuelto en el silencio con el que empiezan todos los poemas invernales; el crujir de mis pasos me recuerda que aunque el horizonte se disuelva un poco más adelante ya no estoy en el mismo lugar desde el que partí.
Cada tanto interrumpe el sonido de una rama que ya no pudo soportar el azote del clima y cedió para llegar finalmente al suelo donde quizás se convertirá en la casita de una familia recién formada de liebres y algún día se convierta en lo que alimentará a un retoño de alguno de esos árboles imponentes que ahora me protegen de la nieve que cae con todas las intenciones de teñirme de blanco. La pregunta acerca del ruido que hace una rama cuando se rompe en el bosque y no hay nadie escuchando parece tan lejana cuando eres el personaje principal del ejemplo contrario.
¿Qué es el alma?

El siguiente es un texto del libro "Elogio de la ociosidad" (ISBN: 9788435027076) del magnífico Bertrand Russell.
¿Qué es el alma?
(Escrito en 1933)
Uno de los rasgos más dolorosos de los recientes avances de la ciencia es que cada uno de ellos nos hace saber menos de lo que creíamos saber. Cuando yo era joven, todos sabíamos, o creíamos saber, que un hombre consta de un alma y un cuerpo; que el cuerpo existe en el tiempo y en el espacio, pero el alma solamente en el tiempo. Si el alma sobrevive a la muerte, era una cuestión acerca de la cual las opiniones podían diferir; pero que había un alma era tenido por indudable. En cuanto al cuerpo, el hombre sencillo, desde luego, consideraba su existencia como evidente por sí misma; y lo mismo ocurría con el hombre de ciencia; pero el filósofo era capaz de analizarlo de acuerdo con una u otra moda, reduciéndolo, por lo general, a ideas en la mente del hombre que tenía el cuerpo en cuestión, y en la de algún otro que diese en reparar en él. Nadie tomaba en serio al filósofo, sin embargo, y la ciencia continuaba siendo cómodamente materialista, aun en manos de científicos completamente ortodoxos.
